Alcance radial

Arduo ha sido el camino que el equipo tuvo que recorrer hasta encontrar un alcance radial idóneo para esta competencia. El famoso torpedo (por el envase en el cual se la transporta) que lleva la antena de la FAVAV llegó a Szeged de la mano de Gustavo Micoli luego de prestar servicio en el Mundial de Eslovaquia. No conforme con eso, la antena había sido tuneada por el mismísimo Eduardo Toselli.

La ubicación para la antena fue en principio arriba de una casilla rodante, situación en la cual el alcance con nuestros pilotos no superaba los 30km de radio. Inmediatamente decidimos elevarla aún más: para ello Javier Gaude empleó viejas técnicas de su infancia juninense y llenó botellas de agua que arrojaba a 30 mts de altura atadas a una soga con la idea de hacer una polea. Al día de hoy todavía se encuentran pendiendo de distintas ramas las tres botellas que no alcanzaron a cruzar al otro lado, obviamente con su respectiva soga.

La única botella que pasó al otro lado elevó la antena FAVAV a una altura en la cual esperábamos realmente tener mejor recepción. Para nuestra sorpresa las cosas fueron aún peores, a tal punto que esa prueba de entrenamiento no supimos que nuestros pilotos llevavan 30 mins aterrizados en la pista. Grande fue su enojo y gigantes nuestras excusas.

Cómo será el destino que a todo esto nos acompañaba Bernd Dolba, el dueño del Binder de Joaquín, que casualmente tenía una fábrica de antenas en Alemania. El mismo observó nuestra caña metálica y básicamente dijo que “era una mierda”, que no entendía cómo funcionaba esa antena y que además le faltaba una pieza. Era verdad, habíamos perdida una pieza.

“TAC” se escuchó repentinamente mientras todos tratábamos de doblar la antena hasta que ande. Con una pinza el bueno de Bernd nos había cortado el cable, a lo que lo miramos enojadísimos. Pero como buen dueño de fábrica de antenas siempre llevaba algunas en el auto, por lo que no tuvo problemas en darnos una y sintonizarla perfectamente. Un grande Bernd……… hasta ese momento…

Al otro día amanecimos contentos de tener una antena como la gente, de hecho el alance se había extendido a unos 50km. No era la gran cosa pero estábamos conformes. Pero al depsedirse, Bernd se llevó su antena, por lo que nuevamente nos quedamos sin nada. Fue en eso que nos dirigimos al pilot shop y encargamos una muy bonita de 30 euros plegable, algo muy ingenioso para transportarla. No le teníamos mucha fe realmente, pero bueh.

A la nueva antena la montamos en el lugar de la anterior. Recién ayer la pudimos probar y nos sorprendió con un alcance superior a los 120km de distancia, es decir que pudimos escuchar a nuestros pilotos durante toda la prueba, algo fantástico. A partir de allí que montamos la radio online para que todos en Argentina puedan oír lo que está pasando en los cielos a tantos kilómetros de distancia.

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